jueves, 30 de octubre de 2008

Irreverente Jaime Bayly

Exorbitante, impúdico y descomunal. Orador grandilocuente capaz de encender discuciones sobre cualquier nimiedad.

Tuve la oportunidad de leer a medias una de sus obras. La mujer de mi hermano es un libro de pasiones encontradas, de secretos recónditos. Pasé un muy buen rato leyendo en esas dos horas mientras esperaba en la librería con un amigo a que los demás salieran del cine. Su obra te atrapa y te sumerge hasta lo impensado, trata de darle a cada párrafo de su novela el suspenso necesario para no aburrirte de ella. A menudo leo su columna donde semanalmente publica artículos variopintos. "Papeles perdidos" es la denominación que le da en un diario peruano a su segmento donde relata –sin reparo alguno– acerca de sus intimidades y la de los demás.


Trata el tema de su bisexualidad con el menor de los reparos y lo expresa pública y abiertamente. No lo juzgaré, no soy el más tolerante de los hombres. El tiempo me ha enseñado a aceptar a los seres humanos independientemente de su género, orientación sexual o idiosincracia.

Su vida es iluminada por tres mujeres. Sandra su ex esposa –amiga fiel, y amante furtiva aún después de su separación– le ha dado dos regalos invalorables: Camila y Paola, que desatan en él la más tierna de las pasiones y son fuente de inspiración de sus cursilerías más profundas.

Honesto mentiroso, cuenta sus verdades ensalzándolas como todo un megalómano. Irreverente como ninguno, va de frente y no piensa dos veces en hacer preguntas personales u oprobiosas a personalidades de pantalla. Iconoclasta, trovador de lo banal, nos hechiza con sus palabras.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Constitución 2008

Como muchos han de saber, hace un par de semanas se aprobó la incursión de la nueva constitución en nuestras vidas, constitución que muchos tachan de poética, imprecisa y que podrá interpretarse según la conveniencia del gobernante de turno.

Seamos sinceros, la gran mayoría de nosotros no ha leído la constitución aprobada (que por cierto acaba de entrar en vigencia), ora por falta de tiempo, ora por indiferencia; pero la gente puso fehacientemente su confianza en ésta.

La mayoría del pueblo es ignorante en asuntos políticos, se deja influenciar fácilmente por familiares , amigos o por aquellos oradores y demagogos que nos embrujan con la palabra, que nos hechizan con su verborrea (a la mayoría deberíamos de ponerles un pañal en la boca); así que no podemos decir que el pueblo ha analizado cautelosamente cada uno de los artículos, eso sería una afirmación inverosímil.

El pueblo ecuatoriano es soñador, nefelibata, quiere el cambio y espera que este gobierno sea capaz de aquello. Sólo esperemos que el cambio se dé para bien, no para mal...

martes, 21 de octubre de 2008

Amor encubierto

A veces en la soledad de mi hogar me pregunto por qué es tan difícil confesar tu amor a otra persona. Lo idoneo sería que el amor fuera motivo de felicidad, de orgullo. Que apenas degustaras de esta emoción te llenaras de unas ganas intrínsecas de confesar el idilio que recorre tu ánima.
Pero no es de esta forma como suceden las cosas, ocurre todo lo contrario, y muchas veces me pregunto: ¿Por qué es tan complicado y espinoso llenarte de coraje para desahogarte frente a tu ser querido?.

¿Por qué sentimos miedo y vergüenza de que aquel ser se llegara a enterar del secreto tan íntimo y recóndito que guarda y oculta el alma con tanto recelo? ¿Acaso no sólo lo malo, lo criminal, lo depravado o lo maligno es motivo de turbación y timidez? Se dice que el amor es la más noble de las pasiones, la más bella de las sensaciones y la más profunda de las emociones. Pero entonces, resulta inexplicable e irrazonable cierta tendencia a ocultarlo.

Mi mundo perfecto sería aquel en el que no tuviéramos miedo de confesar el amor, en el que exparcir y difundir nuestro amor sea cosa de todos los días. Quisiera fervientemente actuar de forma en la cual si nos enamoráramos no sintieramos pena ni vergüenza en anunciarlo en todo lugar y a toda persona y más aún a aquella que ha causado los retortijones del corazón.

El miedo al rechazo nos invade, el pánico al "no" después de aquella propuesta de enlace sentimental nos acosa, sobretodo si esa persona es de suma importancia. Pensamos repetida y constantemente en esa hecatómbica posibilidad de corrupción de la amistad, en que si sólo por ese par de palabras sinceras y honestas la actitud en ambas partes se transmutará y nunca más será aquella hermosa amistad de verano. Preferimos callarnos, tememos al riesgo.

lunes, 11 de febrero de 2008

Reflexiones de un estudiante aturdido

El otro día escribí un pequeño artículo mientras nuestro dirigente de aula estaba vigilándonos, estaba enojado por las bajas notas del paralelo. Cuando revisé este artículo recordé que tiempo atrás me decidí a destruir a este sujeto, esperaré hasta que tenga la mayoría de edad para obtener un lanzallamas y quemarle las piernas. A continuación el texto que escribí aquel momento.

Estoy atónito, en estos momentos, el profesor de Cívica -que también es nuestro dirigente- se encarnó en un solo nombre de destrucción total de la moral. Adolfo es el nombre de este personaje que provoca en muchos la más aguda de las penumbras y de los miedos, es que él hace gala de su nombre anteriormente usado por uno de los representantes más grandes del místico arte de asustar. Adolfo Salas y Adolfo Hitler; una comparación justa.

Y es que este Profesor puede ufanarse irreprochablemente de ser tan tétrico para el género estudiantil como fue Hitler para los judios, la combinación entre su mirada profunda, devastadora e hiriente, sus gestos manuales altamente subliminales y sus palabras castrantes son la combinación idonea para hacerlo tan temible. De hecho, ora mismo está muy cerca de mí y yo exponiéndome valerosamente a que con una mirada inesquivable me paralice y se acerque a mí lentamente a leer esto mientras yo paso los segundos más infelices de mi vida.

Pero esa preocupación no evita que escriba estas líneas con férreo afán; estoy en el cenit de mi pánico, pero lo sé afrontar con la prudencia y elegancia que me caracterizan.

Acaba de pasar alado mío haciéndome un comentario irónico a lo que respondí con una risa sarcástica y cabizbajo.

Pero esto no se quedará así, prometo que algún día -dentro de algunos años- acabaré con él y le cortaré su bigote, me sentiré complacido y reiré de la manera más fuerte posible.

martes, 5 de febrero de 2008

Hola, soy Andro

Esta será sólo una breve introducción.

Soy Andro, pero pueden llamarme "Lord Andro", o "Gran Andro", de cualquiera de las dos formas está bien.

Al principio pensé en crear esta web como respuesta a la cantidad de estupideces e incoherencias que cierta gente decía en algunos foros de videojuegos, pero luego me vi impulsado única y llanamente por mi pasión a la escritura.

Así que con esto empieza mi pequeño espacio en el cual publicaré frecuentemente artículos de interés personal y general, si te gusta bien, y si no, espero que te caiga un barco encima.