Frecuentemente los seres humanos conformamos lazos afectivos, aquéllo que nos une a una incierta persona por razones aún más improbables. Está científicamente comprobado que el ser humano está diseñado para convivir en sociedad, es por eso que forma inconcientemente amistades de toda índole. Escogemos personas de nuestro agrado y estrechamos relaciones, se incrementa el apego, abunda el querer.
Llegamos a adorar tanto a esa persona que nos es menester tener noticia alguna de ella, ansiamos conocer hasta la más ínfima nimiedad de su vida, sentimos conocerla de toda la vida, tan sólo una sonrisa es suficiente para lograr desbordar el júbilo y la alegría. Cuando aquella persona nos falta el corazón se estremece, la tristeza habita, la impaciencia invade esperando un mensaje o una llamada.
Te extraño: maravillosa frase que expresa la necesidad de recuperar ese pedazo de ánima arrebatado por indefinido origen, enunciado abundante en melancolía y aflicción, pues es de común saber que no extrañamos a lo que no queremos. Li manco, je t´etonne, I miss you, te extraño: Entrañable frase llena de amor y ternura desde lo más profundo del ser.
domingo, 7 de diciembre de 2008
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